El agua. ¿Recurso renovable ilimitado?

Monday, 24 April, 2017 - 11:22

El agua es un recurso clave para el desarrollo de las comunidades, industrias y países, sin embargo, su escasez o exceso causa estragos en las vidas de los pobladores de las diversas regiones del mundo. Desde inicios de este año, las lluvias que se presentan en el centro y norte del Perú y en la costa ecuatoriana, están produciendo graves consecuencias sobre la infraestructura y los medios de vida locales. Especialistas peruanos han denominado a este fenómeno como El Niño Costero, ya que las lluvias se originan por un calentamiento del Océano Pacífico en las costas de Perú y Ecuador. Por otro lado, en países como Somalia la sequía de los últimos meses ha provocado la muerte de decenas de personas y pone en riesgo de hambruna a miles más.

Esta contradicción en la disponibilidad del agua en diversas regiones del mundo nos ha llevado a plantearnos si la velocidad de renovación del agua en los diversos lugares ha alcanzado su límite o si se ha superado la capacidad de los ecosistemas naturales para regular el ciclo hidrológico. Por esta razón, en algunos casos se ha llegado a concluir que el agua es un recurso no renovable debido a que su velocidad de retorno a un determinado lugar es menor a la velocidad con la que se extrae el recurso. Esto es claro en el caso de los acuíferos subterráneos, en especial en aquellos ubicados en zonas desérticas, por lo que se considera como agua no renovable a escalas de tiempo humano, ya que lograr que dichos acuíferos vuelvan a llenarse puede tomar miles de años. Bajo estos argumentos, el agua debería ser considerada como un recurso no renovable, principalmente si tenemos en cuenta su tiempo de renovación.

Hasta el momento se sigue considerando al agua como un recurso renovable ya que gracias al ciclo que cumple, la cantidad de agua presente en el planeta se ha mantenido constante por miles de millones de años. Sin embargo, que su total disponible a nivel mundial sea igual, no significa que los lugares en los que se encuentra almacenada hayan permanecido inalterados; el agua almacenada en acuíferos o glaciares ha cambiado a lo largo de la historia del planeta. Durante los periodos glaciares, grandes zonas que en la actualidad son habitables, se encontraban bajo gruesas capas cubiertas de glaciar. Es por esta razón que resulta importante analizar algunas de las principales causas que limitan la renovación de la disponibilidad de agua a nivel global y sus repercusiones a nivel local.

Límites de la renovación 

Crecimiento poblacional
En el planeta habitamos un total de 7 mil 492 millones de personas (Worldodometer) y se calcula que para el año 2050 se alcance los 9 mil millones de habitantes. El crecimiento poblacional es el gran limitante en la capacidad de un sistema o de un ciclo como el del agua, que necesita de tiempo para su funcionamiento. Cuando las demandas locales de agua son mayores a la capacidad del sistema para recircular el agua, es inevitable que ocurra escasez de agua en alguna región determinada. Esta alta presión sobre el agua es directamente proporcional a la cantidad de personas que habitan en una región; zonas del mundo como el sudeste asiático, China, India, tienen una baja disponibilidad de agua debido a su cantidad de habitantes.Otras zonas como el África Norte y subsahariana tienen una baja disponibilidad natural de agua debido a la poca precipitación que reciben. Por otro lado, en promedio países como Brasil, Ecuador, Colombia o América en general, tienen una mayor disponibilidad de agua por habitante. Por esta razón, la demanda de agua para suplir las necesidades de las personas limita la capacidad de los sistemas de mantener el agua como un recurso renovable en diversas regiones del mundo.

Contaminación

Uno de los mayores problemas a nivel mundial es la contaminación del agua, ya que esta se extiende cada vez más y llega a alcanzar zonas como las fosas submarinas en donde se han encontrado restos de productos químicos en los sedimentos acumulados en estos lugares y en los organismos que habitan en estas profundidades. Esto es un ejemplo de la magnitud de la contaminación del agua a nivel mundial, que alcanza lugares que no son habitados por el hombre pero que debido a la circulación global de los océanos y los vientos llega a lugares antes no imaginados. Sin duda, la contaminación de origen orgánico o inorgánico es otro limitante para la renovación del agua. Ríos con aguas contaminadas como el Machángara, Cutuchi, Chibunga, Amarillo, y otros a nivel nacional, demuestran que la contaminación limita el acceso al agua en dichos lugares o hace que se utilice agua con altas concentraciones de contaminantes

Degradación de los ecosistemas

Un componente fundamental en el funcionamiento del ciclo del agua en los ecosistemas terrestres es el estado de conservación de los ecosistemas. Es conocido que tanto los páramos como bosques juegan un rol fundamental en regular la calidad del agua. Sin embargo, en Ecuador entre el año 2008 y 2014 se perdieron un total de 47,497 hectáreas de bosque por año (MAE, 2015). La consecuencia de la deforestación y degradación de los bosques se reflejan en cambios en los patrones locales de precipitación, reducción en la capacidad de regulación del ciclo del agua, aumento de deslizamientos, inundaciones más frecuentes y pérdida de biodiversidad asociada a estos ecosistemas. Consecuentemente, el deterioro de los ecosistemas limita el funcionamiento del ciclo del agua y afecta la disponibilidad de agua en cantidad y calidad suficientes para el uso y consumo a nivel nacional.

Cambio climático

Finalmente, el cambio climático como un fenómeno global, está afectando las corrientes marinas, aumenta la temperatura superficial del mar y, por tanto, afecta la cantidad de agua que precipita en las diversas regiones del país. Si bien, como ya se ha mencionado, la cantidad de agua disponible globalmente es la misma, la cantidad de agua presente a nivel local puede verse alterada por este fenómeno climático. De esta manera, el cambio climático se suma a la serie de factores previamente mencionados que afectan la renovación del agua a diferentes escalas espaciales y temporales.

El mantenimiento de la calidad y cantidad de agua a nivel local será un reto que se debe enfrentar en los próximos años considerando las condiciones actuales y futuras del clima y del uso del agua a nivel mundial. 

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Calles, Juan Andrés

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Calles, Juan Andrés

Biólogo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), Master en Ciencias de la Universidad de Ámsterdam. Profesor de Ecohidrología en la Maestría de Biología de la Conservación. Desde el año 2003 trabaja en temas relacionados a la Ecología de ríos, manejo integrado de cuencas hidrográficas, monitoreo de la calidad del agua, planificación territorial y alternativas de adaptación al cambio climático. Ha participado en procesos de fortalecimiento de capacidades con operadores locales de sistemas de agua en la Amazonía y Sierra del Ecuador en colaboración con varias ONG’s locales. Ha trabajado para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como asesor técnico en la Subsecretaría de Cambio Climático del Ministerio del Ambiente del Ecuador. En la actualidad es consultor de FAO y CONDESAN.

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